martes, 1 de marzo de 2011

Restaurante-Arrocería LA CASUCHA


Establecimiento valorado: Cafetería-restaurante Arrocería LA CASUCHA.

Tipo de cocina: De mercado. Especialidad en arroces variados..

Dirección: Ada. De la Ilustración, 5. Tel. Reservas: 976 758 114.

Zona: Casablanca/Montecanal. Sector: Montecanal centro.


Fecha: 22 de Febrero de 2011.


Restaurante ubicado en un edificio de dos plantas de arquitectura moderna y singular, con un frontal metálico que le aporta un toque vanguardista, en un entorno tranquilo y residencial, junto a una espaciosa plaza y zona de aparcamiento. En la planta baja dispone de una cafetería dotada de barra con tapas y raciones y un par de mesas. En la planta superior ofrece un comedor con una capacidad para 35 plazas (hasta 50 si se configura el comedor para grupos) y otras 50 en su tranquila terraza exterior que se abre para primavera-verano. Amplios ventanales con excelentes vistas de la urbanización Montecanal. La intensidad luminosa se controla mediante un sistema de estores de lamas. La decoración combina modernidad con toques rústicos. Paredes en tonos tierra combinadas con piedra vista y presencia de esos elementos rústicos tanto en las escaleras y rellanos de subida como en el comedor: aperos de labranza, trillos, horcas cántaros, tinajas, etc. Mesas vestidas con mantelería de algodón. Cubertería funcional de acero. Vajilla y cristalería que combina también lo clásico con lo moderno: Copas tipo borgoña para vino y vasos de agua de diseño. Aceite de oliva virgen extra presente en la mesa. Vajilla de porcelana blanca marca bone china. Ambiente limpio, agradable y acogedor jugando con la iluminación, los jarrones, las plantas y los centros de mesa que aportan un toque de elegancia y frescura . Bien climatizado. Ideal para comidas de negocios y cenas para parejas y amigos. Muy frecuentado por grupos y familias los fines de semana. Imprescindible reservar. Todos los arroces se preparan al momento en unos 20 minutos, media hora, por lo que es recomendable pedir unos entrantes mientras los elaboran.



La arrocería La Casucha centra su actividad culinaria en elaborar más de quince tipos de arroces diferentes, entre los que se encuentran los tradicionales, los melosos, los caldosos, etc. De verduras, de carne, de pescado, combinados. Todo un universo de posibilidades, con una materia prima de gran calidad, cuya base es el excelente arroz de la variedad bomba de Calasparra. Pero, además de arroces, La Casucha ofrece platos diversos dentro de una cocina de mercado con un toque de autor, como carpaccios de langosta y otros mariscos, ensaladas elaboradas, mariscos a la plancha, pescado y también carne para quien desee esa opción.


La oferta de pan al comensal es un capítulo que deseo destacar. No es habitual encontrar cuatro variedades de pan: grisines, panecillos, lacitos y mini-chapatas. Recién horneado y bien presentado. El establecimiento cuenta con una carta de vinos de más de cincuenta referencias. Destacar también su carta de aguas, con cuatro variedades (Solan, Vilas, Lunares, Vichy). También más de una docena de referencias de cava y champagne. El restaurante dispone igualmente de vinos de postre, destilados y una original oferta de cafés e infusiones que se presentan en monodosis. Otro detalle más para sorprender y agradar al comensal.


El vino elegido, servido a temperatura correcta y presentado con champañera de pie para mantenerlo o enfriarlo a gusto del cliente, se trata de un novedoso Pink rosado 2010 (apenas lleva un mes en el mercado). Visualmente, muy limpio, presenta un color frambuesa claro con destellos brillantes. En nariz presenta en fase primaria matices herbáceos tras los que emergen los florales y frutales, sobre todo fresa y algo de cítricos. En boca es amable, fácil de beber, sin aristas, con taninos dulcificados. Agradable y con un final bastante largo.



LOS PLATOS.



Pulpo a feira a la brasa.


Acompañado de cachelos de patata. Presentado en el típico plato gallego de madera y aliñado con sal gorda, un poco de perejil y pimentón de La Vera. Patatas ligeramente “al dente” al igual que el pulpo, pero logrando el contraste de texturas. Unas gruesas rodajas de patatas de calidad, con su piel. Las rodajas de pulpo denotan una pieza de buen tamaño. Buen punto de sal. El punto de cocción del pulpo es complicado debido a las duras fibras que contiene, pero en conjunto el plato transmite calidad y buena materia prima.


Seguidamente, procedo a degustar media ración de dos de los muchos tipos de arroz que preparan:


Arroz meloso con pato y setas.


Como todos, preparado al momento. Un arroz que consigue melosidad gracias a su propio almidón y a la gelatina que desprende la carne de pato. El surtido de setas utilizado (Shitake, champiñón, trompeta y setas de chopo) aporta igualmente carnosidad y melosidad al plato. Muy acertado de punto de cocción, se consiguen varios contrastes de textura al conservar el arroz un suave punto “al dente”, al que se añade la carnosidad de los muslos de pato y la melosidad y ternura de las setas. La presencia de borraja aporta un toque de identidad aragonesa que da fe del interés del chef por los productos de calidad de la tierra. Un plato perfectamente logrado y que destaco. Muy recomendable.


Arroz con cigalones y cigalitas.


Otro arroz excelentemente presentado en su paellera que combina las cigalas tronco con otras de menor tamaño. El arroz vuelve a servirse en su punto. Intenso aroma y sabor a mar reforzado por el delicioso sabor de la cigala. Sobresaliente. Un plato que hará las delicias de los partidarios de los arroces marineros. Cantidad y calidad unidas de la mano, al igual que en el arroz anterior. Pinza y pala de marisco a disposición del cliente para disfrutarlo en toda su extensión y con comodidad.




POSTRE.


Sorbete de piña con aguardiente de hierbas.


Un sorbete presentado en una copa visualmente atractiva y de considerable tamaño. Diferente. Arriesgado. Se ha optado por añadir un poquito de aguardiente de hierbas que rompe con la combinación clásica de piña con Cointreau o Chartreuse. Muy líquido. Presenta un color amarillo vainilla. En boca es fresco, con un sabor intenso, con un punto de dulzor controlado que le aporta el aguardiente. Muy digestivo. Sobresaliente.


El restaurante cuenta con carta de aguas, vinos, vinos de postre, destilados (aguardientes, brandis, cognacs, orujos, rones, ginebras), cafés (Colombia, Jamaica, Etiopía, Java) e infusiones (camomila, té verde,lavanda, pera, etc) cubriendo todo el espectro de detalles que rodean y rematan una buena comida o cena. El café variedad Etiopía, intenso, sabroso, con cuerpo, muy bueno.




El restaurante- arrocería La Casucha es un establecimiento que, sin olvidar su especialización en arroces, parcela que domina y que muestra al comensal un amplísimo abanico de opciones, ofrece además interesantes entrantes (como los chipirones o los carpaccios) y cubre las apetencias de quien desee añadir u optar por otros platos. No obstante, en los arroces se luce tanto en variedad como en calidad, cuidando el punto de cocción y la materia prima, y permitiendo que incluso el cliente habitual no se aburra al existir tantos para elegir. La profesionalidad del servicio, que siendo cordial, está pendiente de todo lo que pueda necesitar el comensal, desde el principio hasta el final, hace que el disfrute de la gastronomía sea completo. A esto se añade un marco agradable, bien decorado, con buena separación entre mesas, que hace que merezca la pena el desplazarse. Un restaurante que, desde estas líneas, recomiendo y destaco y que, sin duda, en su especialidad de arroces, considero que es el mejor de la ciudad.



Restaurante-arrocería La Casucha.


Ubicación y entorno: 8,25

Ambiente y decoración: 8,5

Cantidad: 9,5

Calidad: 9,5

Global: 8,937

jueves, 3 de febrero de 2011

Cafetería CHZ. Centro de Historia de Zaragoza.



Establecimiento valorado: Cafetería-restaurante Centro de Historia CHZ.
Tipo de cocina: De mercado.: Especialidad en Menú del día económico, tapas y raciones.
Dirección: c/Asalto s/n. Plaza San Agustín, 2. Tel. Reservas: 976 200 406.
Zona: Casco histórico. Sector: Asalto/Parque Bruil.

Fecha: 25 de Enero de 2011.

Restaurante ubicado junto a la plaza de San Agustín y frente al parque Bruil, pegado al Museo de Historia de Zaragoza (CHZ), un edificio de arquitectura moderna y singular que crea un entorno tranquilo con una espaciosa plaza peatonal alrededor. Se trata de una cafetería dotada de zona de descanso, barra y mesas. Con una capacidad para cien personas. Cuenta con una barra de tapas y raciones, zona de comedor y terraza exterior para primavera-verano. El local se haya integrado en la estructura del moderno edificio del Centro de Historia, que alberga actividades culturales y diferentes exposiciones durante todo el año. La gran altura del techo da todavía mayor sensación de amplitud. La decoración es moderna, alegre y funcional, combinando el rojo, el negro, el blanco y el verde. Manteles de celulosa en tonos vino. Cubertería, vajilla y cristalería de diario con un toque moderno. Ambiente limpio, agradable y acogedor jugando con la iluminación. Muy bien climatizado. Dispone de perchero-guardarropa. Frecuentado por grupos jóvenes de amigos y familias.


El CHZ enfoca su actividad en ofrecer, por un lado, su faceta de bar, con tapas, ensaladas, bocadillos, sandwiches, tostadas y raciones. Recientemente ha incorporado nuevas raciones gourmet como “Huevos rotos con foie y jamón ibérico”, “Piquillos rellenos de ventresca” o “Lomo ibérico en conserva “a precios competitivos. Por otro, elabora un menú diario económico que incluye ensaladas, platos de cuchara, carnes, pescados y algunos postres caseros al interesante precio de 8,50 (9,90 los fines de semana y festivos), lo que en este momento constituye una opción muy válida para todo tipo de público. También dispone de menús personalizados para grupos y de varios configurados entre 18 y 29 euros por persona.

La oferta de vinos es reducida, pero siempre cuenta con varias opciones entre las que predominan los vinos de Aragón.


Probé diversos platos que forman parte del menú el día acompañados de un tinto Trashumante de la D.O Somontano. Se trata de un crianza con 12 meses de barrica. Presenta un color cereza, con ribete granate, poco cubierto y con una capa media. Aroma a frutos rojos que precede a la presencia de la madera. Taninos aún vivos. Lágrima persistente. Un vino glicérido, con la madera bien ensamblada en la fruta, goloso, fácil de beber y con un paso en boca agradable.



LOS PLATOS.

Alcachofas naturales salteadas con jamón.

Cinco corazones de alcachofa natural salteados con jamón y ajo, acompañadas de una salsa melosa. Tiernas pero ligeramente “al dente”. Sabor intenso a alcachofa. El jamón de Teruel en tacos resulta casi suficiente para aportar sal al plato, por lo que hay que cuidar de no sazonar demasiado la salsa o la propia verdura. Ración correcta.



Pochas con almejas.

Un plato de cuchara servido bien caliente, en tartera de barro. Acompañado de almejas y gamba pelada y adornado con un par de guindillas para quien guste de darle ese toque picante al plato de legumbre. Buena ración. Pochas tiernas. Un plato caldoso, agradable, muy adecuado para días invernales como estos. Demuestra interés por la cocina tradicional por parte del establecimiento. La piparra dulce le daría el toque picante de manera más suave que la guindilla.


Pimientos rellenos de mousse de bacalao.

Tres pimientos del piquillos rellenos de una mousse suave de bacalao acompañados de una salsa bechamel y queso gratinado. Presentado en un plato oval adornado con perejil picado en el borde. Ración correcta. La abundante bechamel admitiría aún más presencia de queso para dotar de mayor sabor al plato. Presentación correcta y en cantidad suficiente.

Carrillera de cerdo.

Una carrillera de cerdo horneada con patatas panadera. Con un punto de sal controlado, tierna por dentro y tostada por fuera. Presentación visual muy sencilla, sin ningún tipo de salsa ni adorno. Cantidad suficiente. Un plato de carne que agrada por la melosidad y ternura de la carrillera.

POSTRE.

Mousse de limón.

Una mousse de limón casera. Cremosa. Muy agradable al paladar. Un postre que se integra en el menú del día y que deseo destacar. Me ha sorprendido por su sencillez y, al mismo tiempo, su sabor a limón y su textura que, combinados, hacen de este postre un placer de antaño que recuerda a las elaboraciones de nuestras abuelas.



El CHZ es un establecimiento ubicado en un entorno histórico de la ciudad que, al mismo tiempo, contrasta con su modernidad. Con un ambiente actual, tranquilo y cordial. Espacioso. Con una terraza exterior en plaza peatonal que se convierte en una opción muy agradable en cuanto mejora el tiempo. Con una cocina de mercado, que no olvida el guiño a los platos tradicionales, elabora un menú del día casero para todos los bolsillos que, incluso el fin de semana, no rebasa los diez euros por comensal. Además, en su faceta de cafetería-bar, ofrece desayunos, almuerzos, tapas, bocadillos y raciones a unos precios igualmente competitivos. Esos son los terrenos en los que se mueve. No aspira a realizar una cocina compleja y, en ese comedimiento, radica el éxito de la respuesta de público habitual que le visita. Todavía puede y debe afinar en esa línea sencilla para, de este modo, aumentar aún más la aceptación del comensal de muy diverso tipo que puede recibir: jóvenes, familias, turistas y grupos que desean una opción económica pero con cierta calidad y un buen emplazamiento.
CHZ
Ubicación y entorno: 9
Ambiente y decoración: 8,25
Cantidad: 7,5
Calidad: 7
Global: 7,937

Nota: Sube puntuación en abril de 2011. 

viernes, 15 de octubre de 2010



Establecimiento valorado: EL DESVÁN DEL CARACOL.

Tipo de cocina: De mercado: Carne, pescado. Menú diario .

Dirección: Centro Comercial Independencia (El Caracol). Planta 1.

Tel. Reservas: 976 223 502.

Zona: Centro. Sector: Independencia.



Restaurante ubicado en pleno centro de la ciudad. En el tranquilo Centro Comercial Independencia, conocido popularmente desde hace años como “El Caracol” debido a su distribución interna circular. Esta ubicación privilegiada le otorga, además de un acceso cómodo, unas espléndidas vistas del paseo de la Independencia a través de las cristaleras de su amplio comedor. Éste, dependiendo de su configuración, tiene capacidad para acoger unos 90 comensales. La decoración es funcional y moderna, logrando un ambiente limpio y luminoso en el que predominan los tonos claros, el verde y el naranja. El comedor, en forma de ele invertida, alberga una zona dividida por el guardarropa que actúa a modo de reservado, con mesas vestidas con doble mantelería de algodón, espacio idóneo para una celebración familiar o de un grupo de hasta 25 personas. El resto de las mesas, con mantel de celulosa práctico y funcional. Mesas amplias y sillas cómodas de cuidado diseño. Dos armarios climatizados para vino. Vajilla Royal Porcelain de buena calidad.



“El Desván del Caracol” ofrece un menú diario a 12 euros que, a su comedido precio, proporciona un buen nivel de calidad y un maridaje con Montesierra tinto (D.O Somontano). También configura menús personalizados para grupos y celebraciones familiares y dispone de un menú tipo ejecutivo y de noche a 20 euros.


El maridaje para los platos a degustar será un Torrederos 2005 crianza (D.O. Ribera del Duero). Se trata de un monovarietal de tempranillo que ha reposado 12 meses en barrica de roble francés (40 %) y americano (60%). Además ha evolucionado en botella y en guarda. Presenta un color picota con ribete granate; con una capa media, no demasiado cubierto. En nariz muestra aroma a fruta negra madura, algo de cuero y pimienta. Con presencia de la madera, que se integra bien con la fruta. En boca es carnoso, con cuerpo, bastante largo, con taninos maduros y pulidos por el roble.


Panecillo individual mini-chapata crujiente y tostado que recuerda al pan casero.



LOS PLATOS.



Aperitivo de la casa.


El restaurante ofrece siempre un aperitivo (tanto en el menú diario como en la carta). En esta ocasión, un par de mini-hojaldres rellenos de salmón ahumado aromatizado con eneldo , crema de queso y gulas; acompañados de una mermelada de frutos rojos y una emulsión de aceite de oliva virgen extra. Con un hojaldre suave y crujiente, consigue un juego de texturas que completan el salmón y la cremosidad del queso. Un aperitivo bien resuelto a nivel visual.



Carpaccio de ternera con foie.


Un carpaccio de solomillo de ternera elaborado en la casa cubierto de finas virutas de foie y de queso semi-curado, aromatizado con perejil y acompañado de una bandeja con triángulos de pan de molde tostados. Observo un guiño aragonés con el paté de oliva negro decorando el borde del plato que sirve también para aportar un toque de sabor. Conviene dejarlo reposar un poco para que los ingredientes (todos fríos) suban un poco de temperatura para que el paladar los reciba en su punto. De nuevo tres texturas en un plato con una buena presentación que mejoraría dejando participar más a la carne (de excelente aspecto y muy fresca). Buen punto de sal y pan muy tierno a la par que tostado, dos aspectos a destacar.



Rodaballo fresco. (plato destacado).


Acompañado de patatas panadera. Una porción abundante de rodaballo fresco horneado y jugoso que se puede aliñar al gusto con un conjunto (en bandeja aparte) de elementos integrado por sal Maldon, pimentón dulce y aceite de oliva caliente aromatizado con ajo confitado y vinagre (un curioso orio). Una original forma de deconstruir parcialmente el plato para que el comensal lo termine de construir a su gusto. El rodaballo presenta un sabor intenso y una textura carnosa y jugosa (en su punto). Un plato que deseo destacar por su calidad, buena ración y que, además, mima la presentación visual. Lo recomiendo.


Ración individual de chuletón troceado.


Una carne de “vaca vieja” convenientemente oreada y muy bien presentada visualmente, creando una paleta de color con las guarniciones (el verde y el rojo de los pimientos, el verde oscuro de los trigueros y el amarillo del lecho de patatas panadera, nuevamente caseras). Adornado con un cordón de reducción de vinagre de Módena elaborado en la casa que aporta otro tono más al plato. Éste consigue además un juego integrado de texturas que el comensal puede combinar a su gusto jugando con la carne y sus guarniciones (en su punto de textura y plancha). El único punto a mejorar es la temperatura del plato, pues la carne troceada tiende a enfriarse en un proceso de mayor rapidez. Una carne de buen sabor y textura que aún admitiría, para mi gusto, mayor maduración, pero esto es una cuestión de gusto personal que no merma la calidad del género utilizado en la elaboración. Yo soy partidario de marcar en cocina y terminar en mesa al momento para que cada comensal le dé el punto personal a la carne (poco, al punto o muy hecha). Este plato, por sus características, se puede compartir tal cual o doblando la ración dependiendo de los comensales, pues es muy cómodo de tomar al ir ya troceado y cocinado.




POSTRE.


Sorbete de mandarina al vodka.


Un sorbete elaborado al momento en cantidad y presentación correcta. Proporción equilibrada de la presencia de alcohol, dulzor y fruta; con un intenso sabor a mandarina. Bien resuelto.



Servicio de café con tres tipos de endulzadores (azúcar normal, moreno y sobres de sacarina). Seis tipos de infusiones a disposición del cliente.






“El Desván del Caracol” es un restaurante que, tras su aspecto funcional y agradable (no aspira en modo alguno a integrar el segmento de los restaurantes de lujo) alberga una cocina elaborada y bien orquestada, con indudable profesionalidad e inquietud a la hora de cuidar la presentación y elaboración de los platos. En una clara línea de mercado que intenta agradar a todo tipo de público. Para ello, no descuida el aspecto de los precios (cuestión importante en este momento) sin que la calidad desmerezca en este difícil equilibrio. Otros aspecto a destacar son , sin duda, su inmejorable ubicación, ambiente tranquilo y hermosas vistas al Paseo de la Independencia, arteria principal de la ciudad. Local bien climatizado que dispone de armarios adecuados para la conservación y temperatura de los vinos. Pienso que en la línea de trabajo que se ha marcado, aunque puede pulir todavía algunos aspectos, “El Desván del Caracol” es una opción interesante tanto para familias, grupos, comidas de negocios y/o profesionales que busquen un lugar céntrico y tranquilo para disfrutar de una comida o cena.




El Desván del Caracol


Ubicación y entorno: 10

Ambiente y decoración: 7,5

Cantidad: 8,5

Calidad: 8,5

Global: 8, 625